LUIS NÚÑEZ

Y LOS FOLGANZANES

que opinan los profesionales

 

El blincu de Luis Núñez y los Folganzanes

Inacu Galán

Periodista y escritor

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Luis Núñez y los Folganzanes tráinos un trabayu nuevu qu’apurre a la música asturiana un conxuntu de soníos bien prestosu y que nun va dexar indiferente a naide. En Blinca l’artista asturianu da un pasu más na so carrera con seguridá y anovando, mientres sigue calteniendo la esencia de la so obra.

En temes como Blinca, que da nome al discu, o La Fonte la Fisgona, apruz la versión más folk de Luis Núñez, con un soníu cuidáu y una bayurosa amuesa  d’instrumentos del gran equipu de collaboradores del que s’arrodia esti músicu en cada trabayu. 

Sicasí, la so faceta más interesante ye aquella na que lleva a la música asturiana y n’asturianu a campos menos visitaos, con soníos ente’l rock y el pop, la música de cantautor… y siempres cola voz personal d’un artista que tien al llombu una trayectoria llarga y variada, pero equilibrada, ensin estridencies. 

 

Cada tema llega con lletres bien construyíes, dalgunes en collaboración, habitual en Núñez, con poetes asturianos, colos que trabaya de cerca pa crear los sos temes, que tienen tamién nes lletres una parte fundamental, y nel usu del asturianu, un compromisu a reconocer.

 

Quien conoz de cerca’l trabayu de Luis Núñez, como tengo la suerte de poder dicir, sabe que’l so estudiu de Xixón ye un espaciu nel que los cantares van faciéndose a fueu lentu, cola profesionalidá d’un espertu en soníu, el talentu d’un músicu de llarga esperiencia y el curiáu d’un auténticu artesanu de la música.  

 

Visitalu nel estudiu y ver cómo medren los sos temes ye una esperiencia especial. Unu comprueba como tres llargues hores y xornaes de trabayu, una base acaba convirtiéndose nuna melodía y como esa melodía va evolucionando con aportaciones musicales que van sumándose, con lletres que van perfeccionándose, con igües dacuando imperceptibles pal oyíu menos educáu pero que dempués suponen una meyora bultable nel tema. Lo más paecío a esi trabayu ye’l de los artesanos, el de los escultores, que ven nuna piedra una figura qu’acaba por surdir tres tantu trabayu. Y asina lo fai Luis, pasu ente pasu, ensin priesa, pero ensin pausa, porque nun para. 

 

Ver a Luis Núñez, amando los sos temes, creyendo n’ellos, pero siempres abiertu a les propuestes de les persones a les que mos pide conseyu, fala d’un artista talentosu y tamién intelixente y abiertu a otres visiones, de les que siempres ye quien a garrar lo meyor. Ver tou esi trabayu que fai, ver eses ganes y esa ilusión, esi compromisu asumíu col asturianu, presta pola vida. Y el resultáu fala por él solu, un discu escelente, que me paez un verdaderu “blincu” na carrera de Luis Núñez y los Folganzanes, y qu’espero que nesta Asturies postcuarentena, tenga los escaparates y la promoción de les instituciones que merez un trabayu d’esti altor. 

 

 

Luis Núñez completa la trilogía de los Folganzanes con su excelente nuevo disco "Blinca"

Javier Pedraces

Periodista musical, productor y guionista

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La trayectoria musical de Luis Núñez se remonta cuatro décadas atrás, primero con Sombrero de Copa y luego en los recordados, y añorados, Fuera de Serie, convertidos en grupo referencial de la década de los 80 en Asturias. Llegados los 90, la banda se separa y sus miembros se buscan la vida, en otros campos ajenos a la militancia musical.

Pero el carácter de Luis se basa en una búsqueda constante por crecer y evolucionar, gracias al aprovechamiento de los recursos que va adquiriendo con la experiencia y las posibilidades que le van ofreciendo los años, entre ellos disponer de un estudio de grabación propio. Y en esa progresión musical, que le vuelve cada vez más exigente, confluye con los Folganzanes, ya en pleno siglo XXI, para lograr adentrarse en un sonido totalmente original, donde se mezcla el folk del arco atlántico, con el pop rock anglosajón, usando como vehículo de expresión las letras en asturianu.

No es este precisamente un camino fácil, ya que a pesar de la calidad de sus nuevos trabajos y de su carácter pionero,

su trayectoria les sitúa en tierra de nadie, sin lograr ser aceptados del todo por los puristas del folk, ni abrazados incondicionalmente por los seguidores de los sonidos más pop-rockeros. De cualquier modo, ambos son síntomas comunes en todos los grandes artistas que se anticiparon al rebaño y abrieron nuevos caminos, siendo pocas veces sus trabajos reconocidos en el tiempo en el que salieron a la luz.

Los músicos del disco son todos de primera fila, junto a los Folgazanes, Marcos Díaz, Armando Fernández, Dani García de la Cuesta, Fabián Fernández y Fredo Trelles, se unen el resto de colaboraciones: Willy Bigbrown, Vanesa Vegada, Víctor Ruiz, Dani Valdés, Edgar Vero, Julio Gilsanz, Pablo Jesús de Riba y Emilio Gutiérrez. En las letras colaboran también Susana Sela, Inaciu Galán y Dani García de la Cuesta.

Con esta nueva entrega discográfica, Luis Núñez y Los Folgazanes completan una trilogía que va de menos a más, partiendo de un buen primer disco, siguiendo con un segundo bastante notable y culminando con este extraordinario tercero que se sitúa por méritos propios en lo más alto de su carrera, tanto en composiciones como en producción técnica, y que va a ser sin duda uno de los mejores discos de la cosecha asturiana del 2020.

El álbum abre con 'Blinca", un tema cargado de energía y que abarca una paleta estilística al alcance de muy pocos: folk, rock, pop, funk, soul... incluso toques de blues, logran condensar en un solo tema, todo el bagaje musical que despliegan los Folganzanes.

A lo largo del disco las canciones pasan por los sonidos americanos de "El filu", temas más folkis como "La fonte la fisgona", una revisión desnuda al piano de su tema "Trátame bien", el bellísimo folk rock de "Lluces de fiesta" o la coral "Echa un culín", pero lo interesante es la idea de conjunto que posee todo el trabajo, dotándolo de solidez y consistencia y poniendo además el idioma asturianu a la altura y dignidad que merece dentro de los sonidos pop rock, donde no suele ser tan habitual su uso.

Por si todo esto fuese poco, la producción realizada en los estudios CMG de Xixón, totalmente "made in Asturies", está a la altura de los mejores discos internacionales. Si no me creen óiganlo, pero por favor, háganlo como merece, en un buen equipo, o en su defecto al menos con unos auriculares puestos en sus orejas. La escucha la tienen a su alcance de forma gratuita en este enlace: https://www.luisnunezylosfolganzanes.com

Si les gusta, les ruego que no sé conformen con oírlo, cómprenlo, o al menos vayan a ver uno de sus conciertos. Porque es precisamente en sus directos donde se logra sentir las canciones como algo que está vivo, además de apoyar de este modo la música que se hace en este país, poniéndola en valor y fomentando que músicos como Luis Núñez y sus Folganzanes puedan seguir haciendo trabajos de orfebrería musical como el que ahora se presenta, para disfrute y satisfacción de todos nosotros.

 

El placer de asistir a un concierto genial

David Serna

Periodista y escritor

David Serna

No descubro nada si digo que todos tenemos días buenos y malos. Días olvidables e inolvidables. Días en los que todo sale bien y días en los que todo se tuerce. Es un hecho que hay días que dejan huella en
medio de la caleya y otros que son una tortura padre cura.

Pues ayer sábado 25 de septiembre de 2021 fue uno de esos días que siempre recordaré por muchas razones. La primera y más importante, porque de ahí nace todo lo demás, disfruté muchísimo, pero una barbaridad, viendo y escuchando el magnífico concierto que ofrecieron Luís Núñez y los Folgazanes en el teatro municipal de El Entrego, donde presentaron su último trabajo discográfico titulado “Blinca" con el que el excomponente de los míticos “Sombrero de copa" y “Fuera de Serie' cierra una trilogía brillante que empezó con “El cantar del folgazán' al que siguió 'Xuro nun tornar y ahora 'Blinca”. Tres discos y una buena colección de canciones cantadas en asturiano.

Siempre me gustó mucho Luís Núñez, un trabajador incansable, un luchador descomunal y un músico, sobre todo y especialmente un compositor, que siempre está buscando cosas nuevas. Al igual que dije de su coetáneo Luís (también Luís) Dadá Alonso, tienen ambos una facilidad pasmosa y hasta descomunal para encontrar melodías pop; o sea para hacer muy buenas canciones y además con buenas letras, lo que les aseguro que es muy difícil. Núñez, infatigable ever en el esfuerzo, siempre lo logró tanto en sus anteriores formaciones (Fuera de serie' es para mí una de las mejores bandas del pop español) como en la actual con Folgazanes, soberbia banda por cierto, pero buena de verdad, compacta, sólida y eficaz, en la que están instrumentistas muy competentes, de larga trayectoria y recorrido como: Marcos Díaz, Fredo Trelles y Fabián Fernández, entre otros.

Precisamente Fabián, multinstrumentista, pero sobre todo gaitero de Posada de Llanera, fue el que me llevó y trajo de El Entrego en su coche, lo que siempre le agradeceré porque atreverse a circular por las laberínticas carreteras de la cuenca del Nalón (digan lo que digan los que viven allí) y no perderse tiene mérito y Fabián, además de buen gaitero, ye muy buen conductor y no se lía. Esa fue otra de las cosas buenas de ayer sábado, conocer a Fabián, un lujazo de mozu. Otra volver a El Entrego, muchos años después y disfrutar en la terraza del mítico y legendario 'La Conda' de una tertulia soberbia, muy divertida, muy de cotilleo de músicas y músicos, que a mí me prestan esgaya, con Nuñez, sus Folgazanes y Patricia Moro su encantadora manager (que estaba a caballo entre Dinamarca y San Martín del Rey Aurelio porque estaba haciendo gestiones gestoras, como todos los managers que no saben parar de currar). Tertulia a la que se sumó el histórico, Ángel Domenech, al que no veía desde el siglo XX y que es ahora uno de los responsables del buen funcionamiento del teatro entreguín y me encantó volver a estar con él años después. Otra satisfacción más del buen día que tuve ayer, conocer y estar, no había estado nunca, en ese teatro municipal de San Martín del Rey Aurelio, que me pareció un equipamiento estupendo; piquiñín pero coqueto, cómodo, confortable y muy acogedor. Y ya por último me prestó mogollón, saludar al acabar el concierto, a históricos del rock asturiano como Carlos 'Stukas' Martagón, Ramón 'Berrones' Blanco o Javi 'Bueno' Vallina que por cierto presentará en ese mismo teatro el 9 de octubre su disco “El refugio”.

Lo único malo del día es que volviendo a Oviedo nos calló un diluvio tremendo y menos mal que Fabián conduce muy bien y es muy prudente porque estaban las laberínticas, insisto, carreteras de la cuenca del Nalón, con mucho agua y peligrosillas.

En definitva magnífico día y mi ehorabuena más barroca a Luís Nuñez (te quiero munchu guajón) y los Folgazanes y muchas gracias, pero muchas al gaitero Fabían por traerme y llevarme de Oviedo a El Entrego.